La Radiología Intervencionista es una subespecialidad de la radiología en la que se utilizan técnicas de imagen para ejecutar procedimientos mínimamente invasivos.
El objetivo de la radiología intervencionista es diagnosticar o tratar patologías con una técnica mínimamente invasiva. Que son usualmente ejecutados con agujas, guías y tubos estrechos llamados catéteres. Las imágenes proporcionan una guía que permite al radiólogo encaminar estos instrumentos a través del cuerpo a las áreas a tratar. Al minimizar el trauma físico del paciente se reducen las complicaciones, el tiempo de recuperación y se acorta la estancia hospitalaria posoperatoria.
Los riesgos, dolor y tiempo de recuperación son normalmente muy reducidos en comparación a otros procedimientos.
La mayoría de los tratamientos son ambulatorios o sólo requieren una internación muy breve. Normalmente no se requiere anestesia general si no, anestesia local.