Intervención neuroquirúrgica dirigida a controlar o eliminar las crisis epilépticas en pacientes cuya condición no responde adecuadamente al tratamiento farmacológico.
Mediante técnicas especializadas, se identifica y trata la zona del cerebro donde se originan las descargas epilépticas. El objetivo es mejorar significativamente la calidad de vida del paciente, reduciendo o eliminando las crisis con la mayor seguridad y preservación de funciones neurológicas posibles.
El objetivo es mejorar significativamente la calidad de vida del paciente, reduciendo o eliminando las crisis con la mayor seguridad y preservación de funciones neurológicas posibles.